lunes, 21 de septiembre de 2009
POEMARIO CASCADAS DE AMOR Y PAZ
MENCIÓN HONROSA
CASCADAS DE AMOR Y PAZ
I
Busco alimento de alma
dar, ofrecer, repartir
en todos los rincones de la tierra,
maná.
Mientras encuentro, canto
contemplo alma alimento
el mar es parte de mi canción;
la belleza es mi socorro
botes mecidos en el agua.
Mi deleite venero
el cielo se ha vuelto rojo,
estoy envuelta en luminiscencia,
noche crepuscular.
Murmullo de olas en mis oídos,
aleteos de aves viajeras,
buscan su último bocado,
en picada caen mis sueños;
quedo extasiada.
entregar, ceder, surtir.
Mientras encuentro, silbo;
los árboles son mi sendero
medito, examino, reflexiono
las flores se mueven al viento
mariposas rozan mis manos;
mis pies se funden en dulce aroma.
La naturaleza reverbera.
Alzo la vista al cielo;
y no puedo más que dibujar
un corazón luminoso en mi alma;
manto de paz me cubre.
ella cobijadora latente
lágrimas caen benditas,
su velamen enciende mi vida.
III
mi tiempo oportuno.
Mientras encuentro, recuerdo;
vienen a mi rondas de niños
en la aldea hay cánticos,
en la plaza mayor, luces de colores,
palomas beben agua de la fuente,
los abuelos sonríen con terneza;
un organillero toca música
repica el tambor; alguien baila,
el mono salta, el loro habla;
todos hacemos ronda,
y la paz y el amor se sienten
el aire liviano, oxigena felicidad,
en el regazo de la vida
mi corazón late …
La paz emana por todos mis costados.
lugar de arrepentimiento
la paz brilla en mis manos
envuelta en papel celofán;
ofrendo donde hay carencia
mi obsequio va en alas de mariposa,
mensajero en pecho de paloma.
multiplicada
en el reflejo del agua.
Paz legado polvo de estrellas.
Agasajo rayos luna,
dadivosas gotas de lluvia,
regocijo, esperanza,
y en la cresta de la ola
la paz caudalosa,
comparto su astucia,
el mundo es un arpa celeste,
viñedos jugosos,
bebida satisfecha.
destructor desconocido,
desposee, extrae, saquea
la paz asombrada llora,
cautiverio.
Las piedras doblegadas sigan;
nuestras madres nunca;
de rodilla llorando…
No más hijos muertos,
guerra brutales sin sentido
amigos en enemigos
hombres sacados de quicios,
la paz en ansia y jadeo.
en coraje, en sabiduría,
manos en la rueda de la vida;
dominando a hombres furiosos,
despedazando odios y discordancias,
purificando pensamientos nocivos,
nace luz sanadora.
Paz, amiga fiel del hombre,
surge inofensivo amor desbordado,
no más oscuridad en el ser humano
corazón se vuelve amigable,
exorcizado de humildad,
signo exclamación, su humanidad
dote de Dios infatigable.
He buscado amor, paz, dignidad,
en claridad, en oscuridad,
en el miedo, angustia, desolación;
mi pregunta se contesta
hay ríos de razonamientos,
en la misericordia de todos
ternura a los niños del mundo.
aromática dulzura del arrayán;
perfecta paz, mi vestido
paz pacificadora,
paz unificadora,
en el camino ancho y angosto
en camino nuevo y vetusto
Huele fragancia incienso.
¡Valoro la paz!
En los pasos de un abuelo indefenso;
respetuosa acojo su hálito inmenso.
Aunque el amor es injusto en soledad;
es justo compartir necesidad.
La perfección, un gran suspenso
me debo a sus más altos secretos
alabanzas, dignidad es mi reto
no me escondo afortunada;
vivo en nave del que observa
compartiendo mi buena granada
buscando el fruto en tierra cultivada.
VIII
sin fatiga ni decaimiento,
compasiva conmigo misma;
la vida camina en reverencia.
Yo hablo con el universo,
el universo escucha mi rezo
yo voy…
la montaña viene,
fluye el poder auténtico,
me dejo acariciar por el viento
hay pasión y consentimiento,
mente, cuerpo y alma entrañables.
cara al sol. El mar es testigo.
Flores rojas escondidas,
flores azules sorprendidas,
aves sobrevolando la roca,
descansando en el eco de la noche,
pasos cortos inmensurables;
fuerza divina entre la materia
alma en el cuerpo,
todo mi espíritu tallado en la roca.
Hay poder y efecto en el ruego.
Dios es mi fortaleza.
Mi vida genera nobleza,
mi sueño en total sosiego,
más allá del mundo soñado,
hombres viviendo en paz,
los niños cantando paz,
los niños jugando ronda,
el mundo cobijando;
madre y padre
contemplen
abuelos dejando en ellos, su origen.
alimento verdadero del mañana,
escribiendo himnos de paz.
No es fácil borrar la historia;
podemos vivir experiencias
basta de vivir desde el sufrimiento;
Israel y Palestina
átense flores a la cintura
pueblos, ciudades
afianzados,
enlazados de las manos
no más cintos de locura
no más adversidad
bebamos agua sin quejas
hoy es el inicio,
mañana lecciones de bondad.
aceptar, acceder, permitir
la paz en el horizonte de todos;
condescendencia.
Paz palabra eterna e increada.
Ella es Raquel, él es David
van certeros en el Corán.
Ella Mariah, él es José,
en la Biblia moran y aman a la vez.
Hombres de fe orando,
muralla de los lamentos
presente, pasado concordando.
En el pasaje de las religiones
todos abiertos a las revelaciones;
rezando a nuestros dioses oraciones.
¡Ya no más guerras santas!
Cordura lumínica, bendita paz,
un libro sabio, la vida.
Padre,
hijo,
padre rectitud;
madre dando a luz sin quejas
madre hortelana,
almacigo, alimento;
madre Tierra amante compasiva
elogios, alabanzas
el alma humana destellando;
en praderas va galopante la dicha.
Somos hermandad de escribas
ayuno de ansias, escudos nuestras letras,
destilado gota a gota el amor,
embajadores de la paz
legado.
Somos hermanos extranjeros
luchando con los osos
espada bendita,
acorazada lengua transmita
hay Dios está con nosotros,
de la palabra somos jornaleros
forma de flora contagiosa.
Forma de laurel misioneros.
Forma de árbol recto candeleros,
gleba fértil amistosa.
Gloria E. Dávila, mujer oliva celeste.
Milagros Hernández, oliva blanca,
ambas palomas de libertaria veste.
Torcaza uruguaya, Rose Marie Parra,
en la red juega, toca brillante guitarra.
Carlos G. Chalén, fornido roble;
pozo profundo de justicia.
Juan Andrés González, luchador vigía
“La paz eres tú” Carmen Castejón, admirable.
Ernesto Kahn, ungiéndonos abundancia,
un mundo alminar imaginado convoca.
torre, el nombre evoca
coros de escribas;
rueda el circulo de amor.
Besa nuestras plantas de los pies
la Madre Teresa,
sendas de justicia pavimentadas;
Desmond Tutu,
lucha por igualdad;
Martín Luther King.
El tiempo es. La hora llega.
Oportunos sus cantos
caminos horizontes de concordia
vigías por la paz, guerreros;
Oscar Arias,
luz de las Américas
Shirin Ebadi,
luz musulmana.
Todos los nombres
coros de escribas;
rueda el círculo de amor.
Hay manuscritos por leer,
libros virtuales por escribir,
Bibliotecas del victorioso pueblo
para los hombres por el hombre;
libros rescato del peligro,
libro testigo voto por si mismo,
libros niños en un mundo verde,
coloreando, animales, palomas y flores
la madre naturaleza;
en cascada de amor y paz
glorificando…
XV
Mi poema es ofrenda de pueblo
portador de fortaleza,
hermano del concilio,
inmerso en tabernáculo de pureza,
hermanos nacidos en amor por las letras
útero alma a los hombres,
de buena voluntad
hermana de mis hermanos;
hermanos en bondad.
vieja savia afortunada;
aprendiz solidaria, no abandonada
lleva nombre bíblicos altruistas,
emblema dadivoso,
papiro generoso
paloma blanca evangelista.
Poema, oro la espiga
mis manos en oración,
niños dulce entonación
niños hojas palma de inocencia.
catedral luchadora paciencia
campanas badajo al viento,
destello de fe, luciérnagas
cirios encendidos
guía caminos;
la fe prolifera,
poema prístino
trae, lleva, sacramenta
cascadas de amor y paz.
Parte poemario "Cascadas de Amor y Paz"
Safe creative
PATRICIA ARAYA

LIBRO VIRTUAL RECUERDO PRIMERA RED DE LA PAZ
Primer Aniversario RED ESCRITORES DE COQUIMBO
Libro Virtual & Universal
Rec 1er aniversario - Ignacio González
Poema participante
FOTOPOEMAS
PA - LABRA - PAZ
EL ARTE DE PINTAR LA PAZ: PATRICIA ARAYA
Añañuca:

Flor Nacional de Coquimbo